- Quemaduras de primer grado: la piel está enrojecida (eritema).
- Quemadurás de segundo, grado: la parte interior de la piel (dermis) se quema, formándose ampollas (flictena) llenas de un líquido claro.
- Quemaduras de tercer grado: la piel está carbonizada y los músculos, vasos y huesos pueden estar afectados.
La gravedad de las quemaduras depende de:
- Su extensión.
- Localización.
- Suciedad o no de la misma.
- Fragilidad del quemado (niños, ancianos, etc.).
- Eliminar o suprimir la causa.
Si la ropa está en llamas, impedir que el accidentado corra, enrollarlo en una manta o abrigo o hacerlo rodar por el suelo. - Enfriar la quemadura.
Rociar las regiones quemadas con abundante agua a una temperatura entre 10 y 20ºC, durante lO ó 15 minutos. - Cubrir las quemaduras.
Proteger las quemaduras con sábanas limpias y a ser posible con compresas estériles. - Cubrir al herido.
Con una manta o similar al fin de evitar el enfriamiento general. - Posición horizontal del quemado.
Generalmente de espaldas o en posición lateral si tiene quemada la espalda o boca abajo si tiene quemados los costados y la espalda. - No dar de beber ni comer al quemado grave.
- Avisar a los servicios de urgencias (061).
- Evacuación inmediata.
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